La aparición de un sacerdote en sueños suele significar
cosas casi diametralmente opuestas, según las creencias de quien lo sueña. En
caso de que el soñante sea un creyente, el sacerdote suele representar
sabiduría y verdad y, generalmente, pone de manifiesto la necesidad de contar
con la ayuda espiritual de alguien que posea una sabiduría superior a la
nuestra. Es un sueño común en épocas de crisis personales y desorientación,
pero su sentido último es positivo, ya que habla de un reconocimiento
-inconsciente en ese momento- de la necesidad de solicitar ayuda para
recuperarse.
Para los no creyentes, el cura suele identificarse con el
simbolismo del cuervo, no sólo por su color, sino por que acompaña a los
muertos a su última morada. En estos casos, entonces, la figura de un sacerdote
está evidenciando que en nuestra vida de vigilia se ha producido alguna
"muerte" que nuestra parte consciente aún no se atreve a admitir.
